| Clemente Bernad (Pamplona, 1963), fotógrafo y escritor, hace fotografías para poder vivir los acontecimientos que afectan a la vida de las personas, ser testigo cálido y cercano y para intentar dejar una pequeña huella de cómo las personas de hoy sienten la vida.
Licenciado en Bellas Artes, cuenta ya con un merecido prestigio en España, Francia e Italia. Entre sus trabajos más significativos destaca: “Jornaleros”, sobre la vida y problemas de los campesinos temporeros andaluces; “Ritos funerarios en Euskal Herria”; “Miradas fin de siglo: Madrid visto por…” (Fundación Banesto); “No woman’s land” (situación de las mujeres saharauis en los campos de refugiados); “¡Ya basta!” (tras la revolución zapatista); “Rayuela”, proyecto Kodak-Panther sobre el París de Julio Cortázar; “Guía de Arquitectura de Pamplona”; “Alicante: un poema visual contemporáneo” (Producción CAM); “Pobres de nosotros” (París); “Regards croisées”, (trabajo con Paco Rabanne para TV5 Francia). Actualmente trabaja sobre el conflicto político y social en Euskal Herria.
La exposición “Mala vida. Imágenes de la exclusión” es el desgarrador documento de una colección de imágenes sobre el mundo de la exclusión, el hoy llamado “Cuarto Mundo”: los marginados, la inmigración, los toxicómanos, refugiados, parados, la pobreza… son más de 50 millones de seres humanos que, en este inicio de siglo, “habitan” en la Europa desarrollada. Muchos de ellos, han sido fotografiados por Clemente Bernad.
Fotografiar a los excluidos requiere mucho tiempo y mucho esfuerzo. Hay que acompañarles en sus andanzas donde las horas, los días y las noches no tienen el mismo valor que para nosotros; hay que sentir lo que es el miedo y la vergüenza. No se vuelve indemne de un viaje al país de la miseria… mujeres, hombres, niños, viejos y, especialmente, jóvenes que “viven” en nuestros suburbios y que mendigan y duermen en nuestras calles y que mueren, también, por una sobredosis de desdicha. Son jóvenes pero no tienen futuro. Viven en España pero su patria es la marginación, el sufrimiento y la supervivencia. Viven muy cerca de nosotros pero están muy lejos de nuestro mundo de consumo y bienestar. Muy lejos de una sociedad que no quiere conocer cómo sabe la miseria, la enfermedad, la cárcel, el fracaso… Son jóvenes que viven muy lejos de nuestra mirada. Si llovieran lágrimas ante la miseria de los excluidos, las lágrimas regarían el desierto.
La muestra –sesenta fotos en B/N- es el resultado del trabajo de Clemente Bernad sumergido en el mundo de miseria humana que rodea la mala vida de los marginados en los barrios, calles y suburbios de ciudades como Madrid, Málaga, Granada, Segovia, Pamplona, Aranjuez, Chinchón… conviviendo con el sonido de los coches de la policía, de las ambulancias, de los gritos de rabia y desesperación. De resignación y de muerte
|